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Mostrando entradas de 2015

TU MIRADA

La tierna y angelical mirada con que me miras Atormenta aquellos recuerdos de mi corazón inquieto, Un mundo de pasiones en mi existencia perdida. Resitir, oh luz sin ocaso! te lo juro, no puedo, A la dulzura de tu mirada y tu sonrisa bermeja. Gastin Délys Copyright “©” Derechos Reservados 2012.

SENTADA A LA ORILLA DEL RIO

Sentada a la orilla de aquel río de cristal Sin la menor idea de la hora murmurada por el reloj Y la caravana de trovadores que van y vienen, Contemplabas aquel constante fluir En tu existencia de mujer de apenas ..... años. Surgido de la nada, o más bien de aquel bosque prohibido, Avanzaba yo sobre las puntas de mis pies Escondiéndome detrás de aquellos árboles exóticos, Evitando distraerte de aquella actividad retrospectiva. Con cautela yo avanzaba, muy despacio, Mis pies sobre el verde césped Seguían el hálito bemolizado Ejecutado por el dueto: espacio y tiempo, Bajo la dirección del tierno céfiro. Avanzaba y avanzaba, como aquel marinero Solitario en busca de nuevas sendas, Seguía mi destino que a tu lado Creí haber visto dibujado. Sin embargo todo fue vana ilusión que se desvanece con sutileza En el umbral de esos nuevos caminos Que has de seguir sin mirar atrás. Cegado por mi obsesión de querer despejar Las sombras que echa...

LE CHAGRIN

..., il pleut par dessus le lit de mon coeur; Dès ma première lecture de ta beauté. Alors que là-bas, près de la mer enflamée Rôtit au soleil le grain de sable en douceur. Il pleut, ma passion désaxée est en cru Résultant de l´agitation de mes pensées Alors que l´hiver, sous le manguier effrené Rosit l´air par toi respiré près d´une rue. Oh! oui, un sinistre chagrin me frappe l âme; Puisque, comme une princesse sans pitié Tu transformes ta beauté, sous les champs de blé, en un instrument d´astre pour me rendre infame. Gastin Délys 27 de dic. 2012 Copyright “©” Derechos Reservados 2012.

FUIMOS SOMBRA

Fuimos sombra entregada De la luna llena que baña Su lengua en la desnuda alfombra Blanca de superficie rugosa. Mis labios recorrían la aurora Y el crepúsculo tras las huellas De lo infinito, lo eterno y lo constante Plasmado en tu cuerpo ardiente. Aquella fina brisa creciente De la noche fervorosa, Colgada entre mis deseos en llamas, Esa eras tú, verbo eterno... Tu “encanto” fue la copa de vino Rebosada, que gota a gota Se derrite como el rocío sobre el césped, Y que mis labios libaron con esmero. Embriagados ya de emoción, Mi antorcha encendida sostienes, Queriendo tomar el control De esos empujes desmesurados y rítmicos. Un vaivén mezclado y desnivelado Que, despacio y sin prisa alguna, Dirige nuestros pasos hacia el templo de la gloria A tributar una ofrenda a Venus y Afrodita. El eco de tus gemidos Preñado de satisfacción Recorre aquel verde pradera Hasta perderse en la nada. Hoy toda duda se desvaneció; A...

POR EL LENTO PASO DEL TIEMPO

Tú que, clavado en este madero, A la humanidad te entregaste, Buscando salvar las almas extraviadas Y perdidas entre los placeres de este mundo. Ahí estás tú, Señor Jesús, Colgado en este madero Con la mirada fija en mi alma Escudriñando cada latir de mi existencia fugaz. Ahí estás, siempre callado y Anhelando un instante de diálogo conmigo. Y yo, perdido en el trajín del diario vivir, A tu presencia paso de largo. Pasan los años, pasan los meses El tiempo corre, a veces lento, otras veces no. Y tú sigues ahí clavado, paciente, muy paciente... ¿Qué prisa habrías de tener? Acaso estás sujeto al tiempo? ¿No eres tú dueño de él y también del cosmos? Incompleto